MEDICINA ESTÉTICA
dermatología estética

Rosácea

¿Qué es es la Rosácea?

El origen de la ROSÁCEA se encuentra en la hiperfunción de la glándula sebácea, es decir, existe un exceso de producción de grasa. En la ROSÁCEA, donde hay una menor influencia hormonal que en el acné, ese sebo es más fluido e irritante e induce un de la capa córnea y debilita la función barrera, haciendo que la piel se vuelva más sensible, con forma de rojez, intolerante y seca debido al desequilibrio global.

SÍNTOMAS:

Piel más roja, como con chapetas en la zona de las mejillas y la nariz, y pueden llegar a aparecer granitos rojos o con pus. En la zona de las mejillas y la nariz pueden verse pequeños vasos dilatados. Es una piel sensible que se pondrá aún más roja o se irritará con los cambios de temperatura, la exposición directa al aire frío o caliente, al comer comidas calientes o picantes, al beber alcohol…

En estados más avanzados se puede notar la nariz algo más gordita o abultada y sobre todo en hombres, puede llegar a deformarse.

¿En qué consiste el
Tratamiento?

A la hora de construir un esquema terapéutico para controlar la ROSÁCEA la clave está en realizar la combinación adecuada de herramientas terapéuticas:

Tratamientos Tópicos: La ivermectina ayuda a disminuir la cantidad de Demodex presente en la piel. Además, estableceremos una rutina cosmética.

Antibióticos Orales: ciertos antibióticos de forma temporal ayudan a reducir la inflamación, es decir, parte de la rojez y controlar los brotes.

Derivados vitamina A: logran reducir el tamaño de la glándula, disminuir el exceso de producción de grasa y bajar la inflamación.

Terapias lumínicas: Fotobiodinamica ayuda a reducir el componente de inflamación y mejorar la estructura y función cutáneas.

Resultados

Lo más importante es saber que la ROSÁCEA puede y debe tratarse.

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