El ACNÉ es una enfermedad inflamatoria del folículo pilosebáceo con presencia de lesiones inflamatorias o no, de distinta gravedad y se distribuyen sin patrón homogéneo en áreas predispuestas
Existen distintos tipos de ACNÉ:
– Lesiones no inflamatorias: Microcomedones (no visibles), comedones cerrados (blancos) y comedones abiertos (negros).
– Lesiones inflamatorias: Pápulas o pústulas superficiales, pústulas profundas y nódulos.
– Lesiones residuales: Quistes y cicatrices de acné.
El objetivo del tratamiento del ACNÉ activo es reducir la severidad y la duración del cuadro clínico, prevenir la formación de cicatrices y controlar las recaídas.
Son tratamientos para eliminar el ACNÉ los antibióticos tópicos u orales, los retinoides tópicos y la isotretinoína oral. Normalmente muy eficaces. Este último requiere controles analíticos y control dermatológico constante.
Con este tratamiento se consigue disminuir la sobreinfección, reducir la producción sebácea y la inflamación y a su vez eliminar cicatrices.
Basado en la aplicación de luz azul que destruyen la bacteria presente en el ACNÉ. Suele durar entre 20 a 30 min. La mejoría es constante a las pocas semanas.
Con los diferentes tratamiento conseguimos eliminar el ACNÉ y las cicatrices de una manera eficaz y completa.