Rellenos faciales

¿Qué son y en qué consisten?

Pueden utilizarse  diferentes materiales de relleno faciales para reponer volúmenes perdidos y depresiones cutáneas:

ÁCIDO HIALURÓNICO es el material de relleno facial que utilizamos con más frecuencia debido a su mayor seguridad.

Es un implante inyectable indicado para el relleno de las arrugas faciales superficiales, medianas y profundas, para el aumento de volumen de los labios o para conseguir el aumento de volumen de alguna zona concreta como los pómulos o el mentón. El ácido hialurónico es un relleno facial que tiene capacidad de retener agua con lo que además de corregir la arruga, hidrata la zona tratada y aumenta su elasticidad.

RADIESSE es otro material de relleno facial inyectable que es seguro y eficaz. Está compuesto de micropartículas sintéticas de “hidroxipatita cálcica (CaHA) suspendidas en un gel portador”.

En función del material de relleno empleado y la cantidad implantada, pueden ser necesarias una o varias sesiones, más o menos espaciadas en el tiempo.

Es mejor corregir paulatinamente que producir una hipercorrección que pudiera no ser bien aceptada por el paciente.

Por otra parte el resultado definitivo del relleno facial debe valorar transcurridas unas semanas desde el momento del implante, puesto que, amén del material implantado existe una no despreciable respuesta infamatoria del tejido.

El mantenimiento depende siempre del producto utilizado y la zona donde lo hayamos implantado, pero las sesiones de relleno facial con cualquiera de estos implantes se puede repetir de los seis a los doce meses.

El exacto conocimiento de los materiales que pueden utilizarse, y un adecuado manejo de los mismos asegura resultados inmediatos y notables.

En muchos casos es aconsejable combinar varios materiales entre sí, a diferentes niveles, o incluso combinar los implantes con otras técnicas para tratamiento del envejecimiento facial.